
Merece la pena explorar sus callejuelas adoquinadas, con infinidad de tiendas donde se pueden adquirir objetos de fabricación local como cerámicas, productos de marroquinería, joyas y pinturas.
La Plaza de la Constitución se encuentra en el corazón del pueblecito, y en el centro hay una hermosa fuente tallada por Galiano, donde se puede contemplar cómo beben los pájaros. La plazuela está rodeada de cafés y tiendas.
Hay un servicio de autobús local que sale cada hora, con parada a 100 metros del hotel, que le dará la oportunidad de descubrir la impresionante costa. Tras un día de turismo intenso, podrá regresar al hotel y relajarse en la terraza o balcón de la habitación, mientras goza de las mejores vistas de la zona.
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